20200630

Que todo transite - Ma. del Socorro Mora





“Que todo transite para ustedes y su mamá”, me dijo un amigo.

Bonita palabra: transitar.

No quiero nada más que eso,

que transite, que no me agarre,

que no me muerda.


Nos debimos deshacer del cuerpo

tan pronto vimos que ella,

ya no estaba ahí.


Su ausencia y la cáscara que quedó atrás

eran en Sí, un consuelo. El Consuelo.


Pero guardamos la cáscara,

y la maquillamos,

y la llamamos “Ella”.

Y la lloramos.


Nos confundimos

y perdimos la frescura y el sabor,

de aquel momento presente;

donde en un último expiro,

Ella salió libre!

Libre de la cárcel, que la humilló y doblegó;

libre del cuerpo,

que ya era muy poquito

para contenerla.


Ella es libre,

y nosotros añoramos su carcelero;

sentimos nostalgia,

por el pellejo que aquí abajo la sometía;

Y acariciaremos las paredes

y los paños que la delimitaron.

Abrazaremos sus esposas y cadenas.

Y no levantaremos la mirada.


Por miedo,

por miedo a verla libre.

Y así pondremos  techo a la mirada y al espíritu,

sellando muros,

entre mundos que fluyen entre sí;

interrumpiendo miradas

que quieren reencontrarse;

negandonos a irrumpir,

en el mundo de los Vivos

Volveremos a nuestras cadenas,

que arrastramos penando;

saborearemos el sabor a lo conocido,

marinándonos en nuestras miserias

Mientras el ojo del universo,

abierto ante nosotros

se va cerrando lenta y nuevamente.


“No quieren ver! “,Se dice,

“No quieren saber”.

“Se prefieren muertos y amarrados,

que Libres! “.

Ese es el efecto que produce la libertad:

Miedo.


Quién será la atrevida que se anime

a no mirar atrás;

a dejarse conducir por esa última pista

congelada en el tiempo:

esa boca abierta,

en forma de último suspiro,..pero hacia afuera.


Última huella,

que indica

el camino a seguir.



27 junio 2020.




SIN VéRTEBRAS. CíRCULO D.M.