20180205

El boubou de Juan C. Tajes





Rosa "Tijeras" Albarrán
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Si hubiese nacido en Grecia, en el siglo VII, seguramente habría sido un dios olímpico, con su porte no tiene que envidiar a ningún cuerpo titánico, musculoso y velludo.
Si sería un cuadrúpedo, tendría la categoría de padrillo, por su virilidad. Qué voz, qué mirada tan profunda y seductora.
En el mundo moderno a éste tipo de personajes, como Juan C., se les denomina macho alfa, por su don de ser únicos y por la capacidad de ser idolatrados.

Hoy nos recibió en su céntrico domicilio, en el corazón de Ámsterdam, donde ratas y caviar comparten el mismo suelo.
Comimos mis tortillas de quinua peruana, alimentación de astronautas y su requesón de cortesía.

El atuendo que lleva hoy fue confeccionado por un costurero de fama internacional, de Guinea Bissau. Se llama boubou (buba) de color ocre, estampado de delfines, estrellados. El calzado llamado alpargatas los compró en uno de sus innumerables viajes a la península ibérica.

El boubou es de verano, pero como estamos dentro de la casa no se necesita una bufanda y miramos juntos con una copa de buen tinto, en la mano, como pasan los turistas con dirección a la libertad que les brinda ésta maravillosa ciudad que Ámsterdam, se llama. D.M. Moda. CíRCULO D.M.



Bonus track...Juan C. degustando un buen vino tinto, color de sangre nueva.

1 reacties:

  • Juan Tajes says:
    6 de febrero de 2018, 10:31:00 UTC

    El costurero se hizo de fama internacional cuando el "crew" de la película (que era internacional) le encargaba ropa en las horas muertas del filme "Xime" que rodamós en Catió, una ciudad del interior en Guinea Bissau. LO llamábamos Monsieur Chanel. Cosía bajo su joroba y bizqueando con simpatía, con su máquina Singer de manivela, . Un monito atado a un árbol con una larga cadena, que llegaba justito hasta su mesa de trabajo, entre grititos y volteretas le alcanzaba los trapos que se le caían al suelo. Tengo una foto suya. Cuando la encuentre la comparto.