20201201

La fiesta de las feromonas - Karina Miñano Peña


Fotografía: Can stock photo.


Por Karina Miñano Peña.


El día en que perdió la virginidad, Juana se levantó muy temprano con la intención de ser la primera clienta en la única tienda de lencería de la ciudad. Miró el reloj de la cocina y confirmó que tenía tres horas antes de que el centro despertase con su ruido y conglomeraciones. Eran las seis de la mañana y ella ya estaba lista.

Tenía el cabello sujetado por un moño que hacía su nariz y mentón más prominentes. Vestía una de sus pulcras blusas celestes, una falda negra a la rodilla y bailarinas de suela flexible con un elástico grueso sobre el empeine que le permitía moverse con rapidez. Se preparó un café, le puso un terrón de azúcar y un chorrito de leche. Colocó la taza sobre la mesa, se sentó con la espalda recta como una tabla y abrió su agenda frente a ella. Cogió el lápiz y tachó: “ejercitar la lengua”, “mover los dedos para agilizar la escritura en el teléfono”, “aprender el significado de los emoticonos”, “comprar ropa para la ocasión” y antes de rayar “depilarse las cejas, el bigote, las axilas, las piernas y hacerse una brasileña”, se levantó la falda y metió la mano dentro de sus bragas. La suavidad de su sexo sin vello le hizo pensar que el dolor había valido la pena. 

Untó mantequilla sobre su tostada y cortó con su cuchillo un pedazo que luego llevó a la boca con un tenedor. Volteó la página y repasó sus tareas para ese día: “comprar un set (slip y sujetador, preguntar por consejo a la dependienta)”, “sacar dinero del cajero”, “almorzar ligero”, “no tomar mucha agua”, “comprar máscara y brillo de labios”, “paracetamol”, “llevar las pastillas en el bolso”, “buscar la dirección en Google”, “pedir un taxi para la ida y otro para la vuelta”. Pensó que olvidaba algo. Cortó otro pedazo de tostada y recordó. “No llevar la agenda en el bolso” y “practicar frente al espejo una sonrisa sexy (buscar en internet algunos ejemplos)”.  

Se levantó, recogió la mesa, lavó y guardó los platos. Antes de salir de la cocina, confirmó que todo estaba en orden. Apagó la luz y subió a su habitación. Sobre la cama reposaba la ropa que compró el día anterior. Una minifalda azul, una blusa color salmón con un hombro descubierto, un sobretodo negro, pantimedias color bronce, un bolso pequeño. Los zapatos de tacón alto los había comprado dos meses antes de ir a la fiesta de los olores, y desde entonces practicaba caminar con ellos. Luego sacó un joyero de uno de los cajones de su cómoda. Unos discretos aretes de perlas, una cadena de oro y dije de mariposa le recordó a su madre. Sonrió y puso el cofrecito sobre la cama a un costado de la ropa. Hizo un repaso y cayó en la cuenta de que no tenía perfume. Vio la hora. Tenía tiempo para una búsqueda rápida. Abrió su agenda y anotó “comprar perfume”. Antes de salir de su habitación, se volvió y notó que todo estaba en su sitio. “Perfume para estimular los sentidos” tipeó en el buscador. Cerró los ojos para traer a su memoria el olor de aquella camiseta y como si quisiera atraparlo cubrió su puntiaguda nariz con sus manos. Un hormigueo le recorrió la espalda y suspiró.

La cita estaba hecha para las ocho de la noche. Tenía muchas horas por delante. Juana estaba entusiasmada, nerviosa. Le tomó casi un año conseguir la entrada a esa fiesta tan especial. La astucia de la verdulera de su calle, su única amiga, hizo que recibiera la invitación a la novedad del momento. Mientras Juana miraba a través de las ventanas del autobús evocó aquel evento de reglas simples y estrictas. Las mujeres podían oler todas las prendas empapadas de los humores varoniles, pero debían escoger solo una, la que más sensaciones les produjera. A ella le gustaron todas. La fiesta de las feromonas ofrecía dos posibilidades para continuar el juego: escoger una de las camisetas y proponer una cita, con la posibilidad de que fuera rechazada; o, atreverse a comprar una cita con un fin específico. Juana no lo dudó ni siquiera un instante. Cada noche en su cama Juana se acordaba del olor de las prendas a en la que hundió su cara y se imaginaba el cuerpo que había sudado la remera escogida. En su mente se mezclaban el aroma de la madera, con sudor y loción para después del afeitado. Cuando iba por las calles observaba a los hombres con los que se cruzaba. Altos, bajos, calvos, negros, rubios, asiáticos, morenos, uno de ellos podría ser el de su cita. Un bullicio, la regresó de sus pensamientos y le avisó que el centro estaba cerca. Su amiga, la verdulera, le había dicho que su promesa de llegar virgen al matrimonio no se rompería si ella no se casaba.

Antes de bajar del vehículo, Juana se acordó de que era su cumpleaños. Cumplía cincuenta y ya no consideraba a sus deseos como pecaminosos. Por el contrario, estaba decidida a probar todo aquello que su promesa le había impedido. DEBAJO DE LA PLUMA. CíRCULO D.M.

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DIONYSOS PATER LIBER (Veintiochoava vértebra)

 



XXVIII
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Al día siguiente, como consecuencia de eso que otro judío maravilloso, Sigmund Freud, llamó « un acto fallido », a Boconcita se le olvida el código de su tarjeta mágica, aunque yo prefiero decir que un dios, no necesariamente griego, con el sentido del ahorro, se lo borró. Por suerte, antes de venir recibí allá en las Galias una tarjeta mágica dorada o de oro, increíble pero cierto... Francia es la maravilla entre maravillas en muchos sentidos… Yo soy misio, con un sueldo inferior al mínimo, razón por la cual no puedo aspirar a la nacionalidad gala, amén del hecho de que nunca he pagado impuestos, pero hoy poseo una golden card, para endeudarme mejor… Después de varios intentos con códigos aproximativos, renunciamos… Una de las cualidades que más admiro de Boconcita, es su generosidad… Yo también tengo ese atributo, pero, como siempre, exagerando, más que generoso soy manirroto, se acaba la virtud y empieza el defecto… Despilfarrar todo lo que tengo me causa un altísimo placer, aunque después, como buen cristiano, me flagelo…Con airecito triunfal le informo que, a partir de este momento, yo me ocupo de todo, yo pago todo. Obviamente, también elijo las actividades y, sobre todo, los buenos restaurantes, « d’accord, chérie? » La verdad, haciendo cuentas mentales, la plata que recibo me cae el seis… Un dios, sin la menor duda Dionysos Pater Liber, que ignora la astucia de los banqueros, me recuerda que, gracias a la tarjeta de oro, tengo derecho a un endeudamiento de mil euros, qué más pide el pueblo… « On va à la plage Elafonisi » decido… Es una de las playas más hermosas de Creta, su particularidad es la arena rosada, como en ese cuadro de Gauguin… En la avenida aorta principal nos decidimos por Thalia Travel… Obstinada en pagar, Boconcita trata, pero su tarjeta mágica no funciona, acto fallido en marcha, el ida y vuelta a la playa de arena rosada cuesta la ridícula suma de cuarenta u ochenta euros, ya no recuerdo y no tiene la menor importancia, intervengo yo, yo, yo y yo, ¿yo? ¿cuál yo? ¡No hay nadie!... Lo importante es la nueva sensación de felicidad, y en lo que me concierne la felicidad de pagar y de gastar, al final todos pal hueco, para qué llorar, la vida es un carnaval, la belleza de la vida es irrepetible incluyendo la posibilidad de reencarnación… Si existe esa belleza, la reencarnación, en este momento preciso, de puro pedigüeño, le pido a Shiva o a Brahma, a Vishnú o a Parvati, que, en mi vida próxima, me reencarne en mujer, quisiera conocer, de puro curiosito, ese suplicio y esa belleza.

      Ya es la hora. Ocho y treinta minutos y algunos segundos aquí, en Creta. Salimos del hotel Elida rumbo a la playa mágica. El bus nos espera. En ese breve trayecto que separa al hotel de la arteria aorta, me acuerdo del Minotauro. El pobre Minotauro no tiene vida sexual, ni con vaca ni con hembra humana, es el solitario por excelencia, como el pobre dios hebreo, cada quien en su laberinto monomaníaco… Avanza el bus perfectamente refrigerado hacia el centro de Rethymon, visión del fuerte ocre, la mar azul záfiro, un cargo rojo escoltado por barquitos (ratones entre las botas de los patriarcas, como diría Lawrence Durrell), gente bañándose, playas dilatadas (como diría Jorge Luis Borges), pongo sus palabras y no las mías, son las que convienen a este momento, soy buen alumno, sólo imito, pero con mi estilacho, lo que me parece esencial, eso es todo, pero con eso me basta y sobra, nueva dilatación de las playas, sombrillas rojas, azules, naranjas, verdes, grises, negras, son hongos en la visión, son champiñones alucinógenos.

      Nuevos turistas abordan la nave en el puerto, somos los argonautas… ¡Jasón y los argonautas!  ¡Los navegantes de Argos! Recuerdo esto, nueva operación de la máquina del tiempo, es decir de la memoria de esta y de nuestras vidas anteriores, y de nuevo estoy limpiando el polvo de los libros en la biblioteca privada José Carlos Mariátegui, de nuevo veo a las industriosas polillas en estado larval forando túneles, arriba a mano derecha está el rostro del doctor Freud, su gran libro se llama Introducción al psicoanálisis que inútilmente trato de leer, es como si fueran caracteres de griego antiguo, de sánscrito, de arameo, desde entonces unos veinte años debí esperar para  degustarlo… El bus regresa a la ciudad, ah, es para enrumbar por un camino preciso hacia la playa de arena rosada… Anoto la palabra Atsipopoulo en mi Moleskine, ah, mi Moleskine que compré de puro mono la primera vez, y que después seguí comprando por su calidad y belleza, aunque la verdad es que lo compré porque estaba convencido de que sería un escritor célebre, como mi recordado Luis Sepúlveda, como Italo Calvino, como Alberto Moravia, como Bruce Chatwin y tantos otros, en fin, cojudeces de mis veinte años que a veces vuelven estilo boomerang, son maniobras de ese animal omnívoro que nos habita, el famoso ego…

      Nuestro magnífico chofer, que conoce el trayecto de memoria, es el señor Stavros, Kyrios Stavros. Nuestra guía se llama Olga, el inglés oxfordiano que utiliza es completamente perceptible para mi oreja, en fin, no sé por qué digo oxfordiano si yo nunca he estado en Oxford, así es la mente, uno mezcla y mezcla cojudeces… Colinas blancas, ocres, doradas, marrón claro a mano izquierda, a la derecha Poseidón en carne y hueso, su piel esplendente… Hay una fortaleza turca en la cima de una colina, y me salió la falsa rima, luego una playa interminable, es la bahía más larga del Mediterráneo, dice Olga, la primera está en Malta, fotos por aquí, fotos por allá… Yo también tomo fotos, pero con la visión, la memoria y el alfabeto.

      Hay una ciudad antiquísima llamada Xania, tiene 4000 años de existencia, qué maravilla. Aquí, en Creta, las distintas culturas y antigüedades de Turquía y Venecia, como en un pastel histórico, también parecen capas superpuest     as… « La recolta de aceitunas se hace entre noviembre y enero » nos informa Olga « aunque la región es muy árida, hay agua subterránea que logran absorber las profundas raíces de los olivares. Por este contraste entre la aridez de la superficie y la humedad subterránea se producen las mejores olivas de Grecia »… Como soy maniático curioso de las etimologías, echo mano a mi Moleskine, desenfundo mi super lapicero metálico, gracias Boconcita, es uno de sus regalos, y anoto las dos palabras, « olive » y aceituna, para buscar sus raíces… Un par de clics y la ciencia me revela que « olive » proviene del latín oliva, y aceituna… « la palabra aceite viene del arameo « zayta » a  través  de la palabra árabe  « az-zayt »… Aceituna proviene del árabe hispánico « azzaytuna », derivado del árabe « az-zaytun », derivado de « az-zayt », aceite, y este del arameo « zaytuna »… ¡Ah carajo! ¡Aceituna proviene de la lengua hablada por el Christos! ¡El famoso jardín de los olivos! ¡El jardín de las aceitunas! ¡El último encuentro con un discípulo, no me acuerdo quién, que se duerme! ¡Que gran cojudo ese discípulo! ¡Mal alumno! ¿Y qué tal si el Maestro lo había elegido para transmitirle una enseñanza ultra secreta?... En fin… « Sabemos que la población de corderos (lambs), ovejas (sheeps) y cabras (goats) es de cinco millones. Se fabrican excelentes quesos, se produce excelente miel de montaña, se produce excelete vino, se produce sobre todo excelente aceite de oliva. Larga y saludable vida tienen muchos cretences gracias a estos productos, hay muchos centenarios que nunca han estado enfermos »… Como mi ignorancia en términos de bóvidos no sabe la diferencia entre oveja y cordero, lo anoto… De inmediato la ciencia me revela que los adultos machos (carneros o rams) llegan a pesar hasta 160 kilos… En lo concerniente a los corderos, son los machitos ovejos de menos de un año, la carne es deliciosa. El cordero proviene de la unión de la oveja con el carnero… ¡Yo pensaba que era con el macho cabrío! En fin, ya me perdí entre tanto bóvido, felizmente el bus avanza diestramente conducido por Kyrios Stavros.

      Anoto el nombre de otra ciudad antiquísima, una ciudad puerto, Kyssamos. « Los habitantes de este pueblo se dedican a sus cabras, sus machos cabríos, a sus cabritos, a sus ovejas, a sus corderos, a sus carneros, a sus huertas, a sus jardines, a sus árboles, a sus flores, tienen una vida muy tranquila y viven muy contentos » dice Olga pero me parece que idealiza, lo propio del anthropos es precisamente todo lo contrario, siempre querer más y no estar nunca contentos, pero en fin, cada loco con su tema… De cuando en cuando le hago una caricia a Boconcita y sigo fantaseando con la playa de arena rosada.

      Cuando pasamos frente a unas impresionantes estrías en la roca de la montaña, Olga la griega, probablemente de religión cristiana ortodoxa, probablemente educada en Oxford, se autodelata con un significativo lapsus linguae… Como no me canso de repetir para autoflagelarme, el inglés que manejo es bajetón, pero todavía puedo darme cuenta… En lug         ar de decir « groove », Olga dice « throat » y esa simple palabra de nuevo me hace ingresar en la máquina del tiempo tal como estoy, sin ropaje ni casco, sin guantes y sin botas, y me recuerda a la actriz Linda Lovelace en la película porno Deep Throath, año 1979, cine Bahía allá en el puerto, que la hizo conocer en el mundo entero… Para mí, el puritanismo protestante y la pornografía es la misma cosa, el mismo movimiento al revés… Ya le llegará su turno, si no le ha llegado ya, para producir su pornografía de gran calidad, probablemente superior a la pornografía protestante debido a la peor represión, que revelará a actrices tan o más geniales que Linda Lovelace, la pionera de pioneras, de las actrices católicas culturalmente hablando… Como un niño travieso trato de borrar todo…  Linda Lovelace… Deep Throat…¡Pero no puedo! ¡No sé cómo borralo!... Clico y clico… Un nuevo clic me revela que Linda Lovelace terminó adepta de una secta crística y militante antiporno… En fin… Se flageló… Se paulinizó… Qué importa… Si Boconcita me acepta, que me acepte con todo, incluyendo al adolescente pornófilo que todavía patalea en mis adentros… ¡El sexo es bello! ¡Es la belleza por excelencia! ¡Es el chispazo vital primigenio! ¡Y la pornografía, de preferencia practicada en casa, como todo, puede ser propulsada al rango de arte!... Medio cabeceo, después de tan sesuda reflexión, medio me duermo.

      Después de curvas y curvas rozando precipicios verdes, medio emerjo de las aguas del semisueño, estamos llegando a Kastanofolia… ¡Ya llegamos! Pausa de media hora para tomaagua, refrescos, ir al baño, visitar una iglesia… Hay un restaurante, una taberna, una iglesia (pronto sabré que hay dos), algunas casas, y ya… ¡Pero es el paraíso de las nueces! ¡De las nueces con miel! ¡De la mermelada de nueces! ¡Del queso derretido con nueces! ¡De los refrescos y licores a base de nueces!... ¿Nueces o castañas? Olga dice « cheastnuts », o sea castañas, pero mi english de Pedro Navaja pensó en las nueces… ¡Es el paraíso de las castañas!... Las nueces son las « nuts », simplemente. SIN VéRTEBRAS. CíRCULO D.M.



Bonus, para leer como cangrejo, la XXVII vértebra.














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Programa [Hecho en casa] radial Círculo Dilecto 04.12.2020, I.M. Diego Armando Maradona.



Maradona en el corazón de Círculo Dilecto. Éste viernes a petición de la redacción un homenaje al futbolista de todos los tiempos y muchas generaciones, Diego Armando Maradona. En voz de sus seguidores podrán escuchar anécdotas, comentarios y mucho sentimiento, no se lo pierdan. 


En el mes de diciembre sorteamos el libro "El Migrantista, Padre Theo, una vida entregada a los migrantes".  Libro homenaje a Theo Beusink editado en castellano y holandés.  Lo único que debe hacer para participar en el sorteo es escribirnos a d.circulo@gmail.com antes del 23.12.2020. 

 
Diseñador inmaterial: Rómulo Meléndez. 
Locución y conducción: Alejandra Nettel & DJ Rengo Estar (DJ de Moda). Edición: Pablo Garrido Bravo.
Twitter: @dcirculo y también nos pueden encontrar en FacebookPROGRAMA RADIAL. CíRCULO D.M. 

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20201129

DIONYSOS PATER LIBER (Veintisieteava vértebra)





XXVII.





PLOTINO, FILóSOFO GRECO-ROMANO (siglo III) 


En el transcurso de mi vida, tres veces tuve contacto con el Todo, la experiencia mística de disolución en el Todo, en el Ser, en el Uno, que procura una dicha indescriptible, pero que voy a tratar de describir, para compartirla en la medida de lo posible, utilizando los maravillosos vocablos griegos. Las tres experiencias me cambiaron por completo. Puedo seguir diciendo « yo » y hablando en primera persona, pero ya no soy la misma persona, la misma máscara. A los 26, 28 y 31 años, cronológicamente hablando, pues se trata de algo fuera de nuestra noción lineal del tiempo, simplemente fuera del tiempo. No sé para quién escribo esto ni tampoco si tiene importancia, pero lo escribo igual, la confianza es mi principal cualidad, estoy convencido de que llegará a buen puerto. Nací en Egipto, en la ciudad griega llamada Likópolis, en una ribera occidental del Nilo, a medio camino entre El Cairo y Luxor, y a unos 250 kilómetros de Tebas. Likópolis es la Ciudad del Perro. Fue llamada así por estar bajo la protección y tutela del dios Oupuaut, el dios perro de los antiguos egipcios. Debo aquí decir que, desde la infancia, el perro es mi animal predilecto. He tenido muchos perros. He tenido tantos perros que no podría enumerarlos, aunque al último le puse el nombre del dios de dioses, Zeus. He amado al perro, de otra manera que al aristocrático gato, y el perro a mí. Mis detractores cristianos, con afán de burla y desprestigio, solían decir… « ¡Miren! ¡Allá va ese loco! ¡Allá va Plotino, el pastor de perros! » El dios Oupuaut es un cánido híbrido de chacal y de perro salvaje. En lengua egipcia, quiere decir « el que abre caminos ». Sus principales lugares de culto son Abydas, Lycópolis, Memphis y Sais. En Memphis tuve la primera iluminación, no encuentro palabra mejor, porque de pronto uno ve el mismo mundo, pero con otros ojos, como un ciego que recupera la visión. Todo es igual, pero en verdad ya nada es igual. Es la otra faz del mundo fenomenal, la faz metafísica, qué digo, la faz invisible, la faz mística, palabra que viene del vocablo misterio, como los de Eleusis. Era el verano, pero no el desalmado verano egipcio sino un verano especial, como fabricado a medida para ese gran momento. Yo salía de Sais rumbo a Memphis de la manera más modesta posible, a lomo de mula, pues no podía alquilar un coche jalado por caballos… Admiraba el paisaje, es decir las colinas lejanas, las palmeras, la tierra y las piedras… Me sentía, paradójicamente, sereno y contento, feliz, y digo paradójicamente porque la euforia y la felicidad extremada son intensos y agitados movimientos… Mi mula avanza, corcovea, se detiene, de nuevo avanza y yo experimento, ahora, un gran silencio interno… Como surgidos de la nada aparecen unos perros salvajes ladrando y mostrando feroces colmillos, pero no siento miedo, y mi mula es como si no los viera… Como siguen ladrando y rodeándonos amenazantes los emisarios del dios Oupuaut, les aviento unas cecinas de mi sustento personal… Atrás se quedaron los perros chacales arremolinados en torno a la carne de camello salada. Poco antes de llegar a Memphis, entramos por una larguísima alameda rodeada de palmeras e higueras, con certeza plantadas en tiempos antiguos, para dar sombra al séquito del soberano. Tanta belleza me hizo desconfiar y, por unos segundos, temí ser víctima de un espejismo. Pero no. Los espejismos se producen en la mente y en visión alterada del sediento y del hambriento. Yo disponía de agua y víveres suficientes… Ahora, me invaden la misma paz y la misma felicidad de horas atrás, pero multiplicadas por diez… La energía y la fuerza física también se intensifican hasta el paroxismo. En ese momento, uno es el receptáculo del dios, del Ser, del espíritu y la materia conjugados, es decir del universo… Empieza un cosquilleo muy placentero que penetra por las cinco puertas de los sentidos… Uno se siente levitar… Uno está en éxtasis… La memoria y la llamada inteligencia se disuelven, y uno mismo se disuelve, como el Hombre de sal cuando entra en el océano… La belleza del idioma griego me permite evocar la experiencia, pero no el latín, demasiado rectilíneo para referirme a esa experiencia de felicidad simultánea y multidimensional… El olor del aire impregnado de arom a vegetal, la suavidad irreal del pelaje de la mula, la visión de las torres de Memphis a lo lejos, bajo un cielo de záfiro, el sabor y la dulzura perfectas de un higo que arranqué al pasar, y el sonido del silencio, jamás antes oído. En Memphis, yo tenía cita con un amaestrador de perros, un admirable persa que, al parecer, era amado y obedecido por todos los perros, incluyendo a los salvajes y a los más fieros. Ya por entonces, en Roma, yo me había dedicado a adoptar y a criar perros, pero no perros de raza, solamente perros callejeros, muy difíciles de controlar, todavía son salvajes, tienen los genes del dios tutelar, Oupuaut. Años han pasado y recién puedo escribir sobre el fenómeno. En la limitada jerga de los filósofos y teólogos, podemos hablar de una experiencia hipostática. El alma es una gota de rocío que sube por los aires y se disuelve en la nube, que de nuevo es acariciada por el aire y convertida en lluvia, en una lluvia que atraviesa el aire y que es transportada por este, y que cae a la Tierra y se transforma en río, y el río vuelve al mar, y así sucesivamente, exactamente como el Hombre de sal. Actualmente estoy compilando, releyendo, y siempre estudiando, la enseñanza de mis maestros, Parménides, Pitágoras, Platón, Aristóteles y, sobre todo Ammonios Saccas, que nunca escribió nada. Paralelamente, estoy redactando mi obra, Las Enéadas, donde lanzo esta hipótesis. El universo, es decir el universo mental de cada quien, está compuesto por tres realidades fundamentales e indisociables. El Uno, la Inteligencia y el Alma. El Uno es originado por el mismo, no tiene comienzo ni fin, simplemente es la vida, la existencia. Platón explica esta idea en La República y en el Parménides. La Inteligencia deriva del Uno. Es la totalidad de la actividad mental coherente, inmanente y trascendente, de las ideas, de las formas intelegibles. El Alma, siendo depositaria de los dos principios evocados, lo contiene en su materia sutil, que es eterna como el Uno. Mi maestro Ammonios Saccas fue un filósofo griego de Alejandría, de origen persa o indio, no sé si por vía paterna o materna. « El planeta es un grano de arena de una playa infinita en el infinito universo » decía, siempre riendo « El universo, al cual podemos llamar el Uno, aunque yo imagino la existencia de otros universos, excluye la idea humana de paternidad, maternidad o coengendramiento, es el Autoengendrado desde siempre existente, y para siempre vivo y en expansión, siempre creador. De todas maneras, como decía el Buda, no perdamos tiempo con eso, Plotino, por favor, el brebaje » El brebaje era un cóctel compuesto con hidromiel y jugo del hongo sagrado, la amanita muscaria. Aparte de las síntesis y comentarios sobre la obra de Platón y Aristóteles, Ammonios me infiltró a mí, su discípulo predilecto, una enseñanza secreta, proveniente de la India. Mi maestro estaba totalmente contra la divulgación de la enseñanza por intermedio de la palabra escrita, por eso jamás escribió, como el Christos, de quien admiraba la « sabiduría cósmica », son sus palabras. « En la escritura reside la ilusión de la fijación, mientras que en la vida todo es mutación, movimiento y transformación, a cada instante », decía. « La transmisión del mensaje debe ser oral, acorde a cada cultura, acorde a cada siglo o a los siglos que pasan, acorde a la vida, que es el agua del río de Heráclito, siempre la misma en apariencia, pero siempre diferente en realidad. Fijándolo con la ilusión de la palabra escrita, el mensaje ya no respira. Es un mensaje muerto. En verdad, no hay mensaje. Es una simple repetición. El mensaje es que no hay mensaje. El mensaje, en el mejor de los casos, es la respiración. Ninguna respiración es igual a la anterior, es una respiración nueva que muere y se renueva a cada instante, como la vida. Toma nota, Plotino. Y pásame por favor el sacro brebaje». Ya ebrio, mi maestro Ammonios comenzaba a desvariar « El Hombre de sal. El uno, el dos, el tres… El uno es el dos y todos los números, hasta el diez, lo demás es repetición… El uno es la multiplicidad y viceversa, incluyendo al dos, al tres y al diez, obviamente. Todo es divino y humano, humano y divino a la vez, no hay separación. El dios es el daimon. Y el daimon es el dios. Al anthropos no le concierne el bien ni el mal como algo separado, pues está compuesto por los dos. Todos los opuestos aparentes se conjugan en la enantiodromia de Heráclito. El cristianismo es un doble error de apreciación. Es un error de pura incomprensión de sus adeptos. El Christos nunca quiso fabricar cristianos idólatras de un dios. A mi entender, el único objetivo era el de fabricar otros christos, es decir, otros iluminados místicos, exactamente como en el hinduísmo, el jainismo o el budismo. En segundo lugar, procede al argumento moral y a la separación de los aparentes opuestos. Es una maniobra del inventor del cristianismo, un teólogo aproximativo, pero gran orador carismático, un tal Pablo de Tarso » « Ahora te voy a contar, mi caro Plotino, algo que me conto el sabio hindú Rajneesh Chandra, a quien se lo contó Mahavira en persona. Es la historia del Hombre de sal. Hubo una vez una gran celebración en honor a Shiva en una hermosa playa de la India. Asistieron miles de personas, monjes y laicos, hinduístas y budistas, jainistas y sikhs. Entre los intelectuales y eruditos surgió una discusión, rápidamente transformada en gran controversia. Querían saber si el océano era mesurable o inconmensurable, si tenía fondo o no… O si, al llegar al fondo, este comunicaba con otro océano. Entre la multitud de curiosos congregada por la importante discusión, estaba él, el Hombre de sal, quien dijo: –Quédense ustedes aquí discutiendo mientras yo entro al océano para descubrir la verdad. Pasan las horas, los días, las semanas, los meses. Los intelectuales y eruditos seguían discutiendo, polemizando, tergiversando, concluyendo. La multitud comenzó a dispersarse, volvían a sus pueblos, habían sido muy pacientes, habían esperado lo suficiente, pero el hombre de sal no había regresado del océano para decirles la verdad. Obviamente, el Hombre de sal había comenzado a disolverse apenas puso un pie en la mar océano, y cuando llegó al fondo, había dejado de existir, se había disuelto por completo. Logró saber, pero no pudo volver para contar su gran experiencia. Y los que nunca supieron, se quedaron discutiendo y discutiendo, polemizando y polemizando, tergiversando y tergiversando. La gran controversia se convirtió en algo generacional. Los discípulos y los epígonos siguieron discutiendo y discutiendo, hasta el día de hoy. Pero nunca lograron ni lograrán saber lo que supo y experimentó por sí mismo el Hombre de sal… Mi caro Plotino, el brebaje por favor. » Ammonios Saccas, que nunca escribió nada, es mi gran maestro. Gracias a su enseñanza he logrado componer Las Enéadas, que lego a mi discípulo Porfirio. Temo que su obra, que es totalmente contraria al cristianismo, contribuirá a la divulgación de esta plaga de langostas. Sea. Aparte de Ammonios, tengo multitud de maestros, Alejandro de Afrodisia, Numenios de Apamea, Plutarco de Atenas. Muy probablemente, seré considerado por las generaciones venideras como el padre del neoplatonismo. Sea. Estoy muy cerca de Caronte y de la Estigia. Recién entiendo. Mis verdaderos maestros, son los perros. Y en especial el último, mi querido Zeus… ¡Loor a Oupuaut, el dios perro!SIN VéRTEBRAS. CíRCULO D.M.

Bonus, para leer como cangrejo, la XXVI vértebra.
















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20201124

Programa [Hecho en casa] radial Círculo Dilecto 27.11.2020, con María Alvárez, cineasta argentina.

 


Noche de cine en Círculo Dilecto, entrevista con la cineasta argentina María Alvárez sobre el estreno mundial de su documental "Le temps perdu" en el IDFA (Festival Internacional de Documentales de Amsterdam). 

Esta película en blanco y negro que documenta las sesiones de lectura es un oasis de calma, intimidad y profundidad en un mundo moderno dominado por las rápidas comunicaciones y la innovación en línea.


En el mes de diciembre sorteamos el libro El Migrantista, Padre Theo, una vida entregada a los migrantes.  Libro homenaje a Theo Beusink editado en castellano y holandés.  Lo único que debe hacer para participar en el sorteo es escribirnos a d.circulo@gmail.com antes del 23.12.2020. 

 
Diseñador inmaterial: Rómulo Meléndez. 
Locución y conducción: Irene Dammers & DJ Rengo Estar (DJ de Moda). Edición: Pablo Garrido Bravo.
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20201121

DIONYSOS PATER LIBER (Veintiseisava vértebra)




XXVI.




Hoy estamos buscando un restaurancito popular, pop como la música, comida popular triple b, buena, bonita y barata, llamado Tou Manassou, en la esquina de la callejuela Petichaki con la callejuela Vernardou, cerca del mar, de la gran torre tubular de los tiempos turcos, y de la fortaleza, lo encontramos en nuestra Guide du Routard, ¡pero ya no existe!... El mozo y al parecer dueño del establecimiento, es un pata políglota muy arrogante, sé de lo que hablo, los que andamos en esto del arte, así como cualquier cantidad de anthropos, lo somos en grados diversos según las circunstancias, en fin, este pata de miradita superior podría ser un mosaico franchute de Les Champs Elysées o de la rue Kléber… Inútil y neciamente trato de darle unos puntillazos en cada lengua que conozco, es decir en las lenguas romanas hijas del latín menos el rumano que no estudié por perezoso, pero la verdad es que no puedo, el somoza políglota medio sobrino habla inglés y alemán como si hubiera vivido desde niño en Londres y en Munich, además del griego nativo, pero, ¿qué pasa? Es el monstrenco del ego… Con cierta tristeza constato que suelo reaccionar de esta torpe manera cuando me topo con alguien que se las da de bacán, eso quiere decir que yo también me las doy de bacán en mis malos momentos… De todas maneras, con una miradita cachasienta le hago entender que el enviado por Dionysos Pater Liber soy yo, y no él, por muy griego que sea… En fin… Cojudeces… ¿Por qué tantos sobresaltos del ego? Me doy cuenta que detesto a las personas que se las dan de bacanes, seudo superiores de no sé qué, de pronto frente a la Pelona, eso es todo… Devorando la ensalada griega, el cerdo yiros en láminas y las deliciosas y grasosas papas fritas, y hablando de esto y de lo otro con Boconcita, me acuerdo con cariño de esos grandes maestros eruditos políglotas, Georges Dumézil y Mircea Eliade, Georges Dumézil, lingüista, historiador de religión y antropólogo conocía y dominaba una treintena de lenguas, incluyendo a las antiguas como el sánscrito, el griego, el árabe, el persa, el latín, George Dumézil que era capaz, a los nueve años, de leer La Eneida en el original, sin hablar del inglés, del alemán, del ruso, del polaco, del turco, del armenio, del sueco, del quechua, del khmer, del nórdico antiguo etc. etc… Mircea Eliade, historiador de religiones, mitólogo, filósofo y novelista, aparte de su conocimiento de las lenguas antiguas, hablaba y sobre todo escribía en cinco lenguas, en rumano, en inglés, en alemán, en francés, en italiano, le digo a Boconcita, « tu te rends-compte? Ces gens là il faudrait pas qu’ils meurent! Borges non plus! Parce ce que s’ils meurent tout ça se perd! »… ¡Cuando un viejo genio como esos muere es como si ardiera una biblioteca! ¡Palabra de Amadou Hampaté Ba, otro genio nativo de la madre Africa! ¡Y este pata que se las da de bacán! ¡Tanta vanidad el hombre y sólo sirve para juntar moscas! « Tu te rends compte, chérie? »

      Después, un paseíto digestivo por el barrio francés, en comercios y restaurantes todos hablan francés, hay o mejor dicho habemos cientos de franchutes turistas curiositos, compradores, consumidores en grados diversos… Boconcita compra un sátiro priápico en una de estas calles tan bellas, tan coloridas, tan pobladas de gatos… « Pan, Príapo, los sátiros, las ninfas, el cortejo de Dionysos Pater Liber, la palabra ninfomanía, Pan, la palabra pánico, Baco y las bacantes, Eurípides en la terraza, Los dos nacimientos de Dionisos de Robert Graves, los Misterios de Eleusis después, Pater Liber es en realidad Liber Pater, dios itálico de la fecundidad de la religión romana, asimilado a Baco, es decir a Dionysos, Liber como el jugo Líber de la infancia maravillosa, La réligion romaine archaïque, Éd. Payot, Paris, 1974, Georges Dumézil » anoto de un plumazo en mi Moleskine… « A Kavoussi il y a un olivier qui a 3250 ans » me informa Boconcita jugando con el telefonino… « ¿3250 ans? Incroyable! »

      Por la noche, algo cansaditos, decidimos no salir, pueden pedir comida y vino por teléfono nos informa Manos, « ça te va? », pero claro, yo todo morboso pienso si no hay comida no importa, nos comemos el uno al otro, Poseidón sale de algún palacio marino y observa al mismo tiempo que llena la despensa refrigerada con aguas minerales, jugos, vinos, chelas, Manos pide por teléfono un sándwich club de pollo, un sanguchón, y krasi kokino, vino tinto de Creta, deliciosas papas fritas fabricadas con papas plantadas, cultivadas y cosechadas en la divina tierra de Creta, qué belleza, qué increíble, hasta aquí llegó la papa, esa diosa del Reino, con su capacidad de adaptación en todo el planeta… Estamos en la terraza, ella relajada fumando su cigarrito y dando sorbitos a su Coca-Cola, yo mirando a las estrellas y degustando mi chela, silencio, el maravilloso silencio, cuando llega Manos con el pata en moto que trae las ambrosías y los néctares… « Here you are! » dice y, en una fracción de segundo, le pega tremendo bistec a las yucas de Boconcita, no problem, Manos, yo hubiera hecho lo mismo en tu lugar… ¡Pura ganancia!... Desde la luz del bar en el vientre de la noche, Poseidón, rey del mar de Libia, rey del mar de Creta, rey del mar Egeo, ¿cómo se dice mar de Creta en griego?... Kritiko Pelagos… Es la etimología de la palabra crítica y de la palabra piélago… Frente al mar de Libia hay una playa salvaje poco frecuentada, me informará después Wikipedia, arena dorada, agua esmeralda, llamada por esa gran paradoja que es la vida, Agios Pavlos, playa San Pablo, el terrible moralista, el perfecto opuesto del dios de dioses, el libidinoso y vital Zeus, por ahora el sabio Poseidón nos saluda riendo.

      ¿Y qué tal si el verdadero laberinto es el cerebro y sus millones de conexiones? Puede ser que el libidinoso James Joyce, ese gran humorista, haga un guiño más en la multiplicidad de guiños al atento lector… Por eso, el héroe del Ulysses se llama Stephen Dedalus, comento medio pedante, pero recién ahora que lo recuerdo y escribo me doy cuenta. Boconcita es una diosa, por eso la literatura sólo le interesa relativamente, de refilón, aunque de manera general, y con mucha razón, le importa un carajo… Para ella el arte mayor es la vida, y la vida cotidiana de preferencia, aunque paradójicamente es enemiga de lo cotidiano, siempre prefiere los viajes, lo desconocido, lo extraordinario, por eso nos hemos encontrado, es decir, por un mandato del mismo Zeus… Yo la admiro mucho porque fue capaz de venir a buscarme y rescatarme de los grandes infiernos plutónicos, a contribuir con su acción y con su amor a mi liberación de las divinidades del abismo… En todo caso es un elemento esencial… Aparte de la locura, también me ha salvado de convertirme en un escritor profesional, es decir en un horrible trabajador, al final eso es lo que más le agradezco… Durante años he escrito, aunque sea cojudeces, tres horas diarias, como un escritor semi profesional, un profesional escribe seis horas, qué increíble, en fin, para mí no tiene ningún sentido ser un profesional de la literatura, de todas maneras me ha sido muy beneficioso el entrenamiento, eso de profesional suena a trabajo, y la literatura para mí no lo es, excluyo la noción de producción, el ejercicio de la literatura es un arte, y su consecuencia una obra de arte, eso es todo, por eso ahora ya no me obligo a nada y escribo cuando se me da la puta gana, aquí, en el castillo de Lambesc… ¿Qué estaba diciendo?... Ah, eso del laberinto, que llega Boconcita como una encarnación de la mismísima Deméter, y me salva, salva al Minotauro que llevo por dentro… « Passe-moi ton smartphone, chérie, regarde, ce tableau du Titien s’appelle L’enlèvement d’Europe, le taureau blanc c’est Zeus, c’es pour ça que le taureau est l’animal sacré de la Crète »… También quería mostrarle otro óleo del Tiziano llamado Baco y Ariana, donde aparece Dionysos Pater Liber con su cortejo de sátiros y panteras, cuando se enamora de ella en la isla de Naxos, donde la pobre fue abandonada por el cruel Teseo, y la salva, y se la lleva con él al cielo de los dioses olímpicos de Marsella. SIN VéRTEBRAS. CíRCULO D.M.




Bonus, para leer como cangrejo, la XXV vértebra.

 

 

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